Razas de perros: Akita

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La raza de perros Akita es una de las que más se ha popularizado en los últimos años, pues son muchos los extranjeros que  desea tener un Akita como mascota, y por eso tratan de conseguir un ejemplar directamente en Japón, de donde es originaria esta singular raza.

El Akita es un perro de hermosa contextura; luce fuerte, tierno y musculoso, lo que le hace parecer un poco intimidante a simple vista, pero en realidad es un perro muy dócil, hábil y valiente.

En YumYumPanda te explicamos todo lo que necesitas saber acerca de Akita, la raza de perros japonés más interesante que existe. A continuación podrás conocer su  comportamiento, características, cuidados, enfermedades comunes y alimentación.

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Origen e historia de la raza Akita

Antes que nada, es importante que sepas que la raza de perros Akita es originaria de Japón y Akita es el perro nacional de la nación nipona, así que ya te debes hacer una idea de la historia tan original que hay detrás de esta raza.

Hay evidencias históricas de que el Akita existía hace 3 mil años en la isla de Honshu, la mayor isla de las cuatro que forman el llamado archipiélago japonés. Esta isla está dividida en 5 regiones principales y 34 prefecturas; dentro de estas últimas está la prefectura Akita, lugar que dio nombre a esta raza de perros, pues era el lugar donde más habitaba dicha raza.

Se cree que el Akita fue domesticado hace 3 mil años, pues era parte importante de las familias japonesas quienes los trataban con mucho respeto debido a su porte y su parecido con el lobo. Sin embargo, no hay más evidencia en los años posteriores, pero se cree que el Akita se popularizó gracias a las famosas y tradicionales peleas de perros que se realizaban en Japón para el año 1603.

Se dice que los perros cazadores japoneses que se usaban para cazar osos son los ancestros de la raza Akita, pero también muchos afirman que este perro que era utilizado como perro de compañía hace unos 3 mil años representaba a la raza pura de Akita o Akita Inu, como se le dice en Japón.

Para los siglos XVIII y XIX, las peleas de perros japonesas era muy famosas, y los perros Akita eran los predilectos para este tipo de actividad, por lo que alcanzaron la fama y todos querían asistir a tales peleas para ver cómo los Akita hacían lo suyo. Dichas peleas originaron que algunos atrevidos experimentaran cruzar la raza con Akita Inu con las razas Mastin Inglés y Tosa Inu. Este cruce hizo que la raza Akita peligrara, pues los ejemplares que se conseguían no poseían muchos de los aspectos físicos de los perros Akita.

Para el año 1908, se toma la decisión de ponerle fin a las peleas de perros, lo que ayudó a preservar la raza Akita y permitió que los japoneses la valoraran y la consideraran un gran símbolo nacional;este dio paso a que más adelante la raza hasta se venerara.

Ya para 1931, la raza Akita era tan importante en Japón, que se erigió un monumento en su honor, el cual es una estatua de gran tamaño con la forma del perro; pero se aproximaban escenarios dolorosos para los Akita y para el mundo en general, pues llegaría la Segunda Guerra Mundial.

Durante la guerra, muchos Akita fueron asesinados y su piel se utilizó para fabricarle ropa a las tropas, así como su carne se usó para alimentar a los soldados. ¡Una tragedia! Pero la falta de alimentos conllevó a este oscuro episodio y en el país se optó por prohibirle a la gente que tuviera perros. Sólo se permitían, para entonces, los pastores alemanes.

Algunos trabajadores de la tierra pudieron preservar algunos Akita, haciéndolos pasar como perros pastores para cuidar sus tierras o rebaños, y esto ayudó a que la raza pudiera preservar su pureza. También algunos Akita Inu fueron cruzados con los pastores alemanes, dando origen a res variedades de Akita, conocidas como Akita de peleas, pastores Akitas y Matagi Akita; ésta última es la sub raza más parecida a la Akita Inu original.

¿Cómo se logra preservar la raza? Bueno, después de la época de guerra, los norteamericanos consiguieron que los japoneses les vendieran  algunas hembras Akita, de las cuales se originaría la raza Akita Americano, una raza que se caracteriza por tener rasgos similares a los del Pastor Alemán y el Mastin.

Como los japoneses no estaban convencidos de que el Akita americano era un perro japonés, se dedicaron a criar muchos ejemplares de Akita Matagi para tratar de mantener, lo más que pudieran, los rasgos tradicionales del Akita Inu, y así nace una raza de Akita un poco más grande pero que se parece a aquel perro antiguo de hace unos 3000 años, y que hace alarde de ciertos rasgos del Pastor Alemán.

El Akita Inu ha tenido varios nombres, como por ejemplo Matagi Inu (perro de caza), Odate Inu (perro de providencia) y Kurae Inu (perro de guerra). Inu significa perro en japonés. Al Akita Americano también se le conoce como ‘el gran perro japonés’.

Debido a aquellos problemas pasados, cuando muchos Akita fueron sacrificados o se prohibió su tenencia, se tomó la decisión de crear la “Sociedad de Preservación del Akita Inu“, una sociedad que permanece vigente desde 1927 hasta nuestros días.

Esta raza es tan popular, que en el año 2005 sólo se vendían unos 33 ejemplares de Akita al año, según las cifras de un criadero de esta raza, para este año la cifra es de casi 4 mil perros, y cada Akita es vendido por un valor aproximado de $870.

Características de la raza Akita

Los perros Akita se caracterizan por ser perros grandes, con una contextura robusta, fuerte y muy bien balanceada. La manera en que esta raza erige la cabeza, brinda la sensación de que camina con orgullo, pero más bien es un canino muy noble y seguro de sí mismo. Tiene un gran instinto de protección y puede ser muy intuitivo.

En cuanto al aspecto fisonómico, los perros Akita poseen una estructura rectangular, con un cuerpo más grande que alto, por decirlo de alguna forma; su cabeza goza de buenas proporciones, según el el largo y ancho de cuerpo. La frente de estos perros es ancha y su hocico es muy firme, aunque no es muy largo.

El pelaje es liso, grueso y denso, aunque corto, y puede presentar una variedad de tonalidades, como por ejemplo atigrado, sésamo, blanco, afelpado y rojo leonado; sus orejas son pequeñas pero son muy gruesas y tienen forma triangular y sus ojos son muy oscuros, lo que les hace tener una mirada penetrante, que podría parecer intimidante para muchos.

La cola de los Akita puede llegar a ser muy divertida, pues tiene los pelos alborotados, es bien densa y suele estar levantada y un poco curvada. Sus extremidades son muy fuertes, lo que les permite poder realizar diversas actividades; también son largas y macizas. Esto les permite movilizarse con mucha rapidez, flexibidad y destreza.

Un ejemplar macho puede medir hasta unos 70 cm de alto; mientras que un ejemplar hembra los 64 cm. En cuanto al peso, pesan entre 35 y 50 kg.

Urajuro, un pelo de color blancuzco característico de los perros Akita (menos en aquellos de color blanco) suele verse a ambos lados del hocico, en el pecho, debajo de la cola, en la parte inferior de la mandíbula, entre otras, y es un aspecto físico muy peculiar de esta raza.

Los Akita tienen ciertas similitudes que comparten las razas de perros Spitz, al punto en que están ubicados dentro del grupo de estos; específicamente se encuentran en la sección N° 5, de Spitz asiáticos. Las razones es que es un perro con doble capa de pelo, cola curvada, orejas pequeñas y una cabeza cuyo pelo es corto.

Aspectos físicos generales de la raza Akita

  • Apariencia física: es una raza fuerte, robusta y muy bien balanceada; con contextura sólida y que parece ser muy segura e independiente.
  • Tamaño: son perros grandes y altos
  • Altura a la cruz: 67 cm en los machos y 61 cm en las hembras
  • Peso: entre 35 y 50 kg los machos, y entre 40 y 45 kg las hembras. El peso promedio es de 45 kg.
  • Procedencia: Japón
  • Variedades de la raza: Akita Inu y Akita Americano
  • Forma del cuerpo: su cuerpo es alargado, robusto y bien proporcionado, con extremidades fuertes y el vientre recogido.
  • Cabeza: tiene buenas proporciones en relación con el tamaño de su cuerpo; la frente es ancha y musculosa. Su cara es larga (dolicocefálico)
  • Espalda: ancha, con un lomo grueso y bien definido.
  • Ojos: son de color oscuro (o color café); no están tan pegados y tienen forma triangular, con un ligero ángulo hacia arriba. Sus ojos son pequeños y parecen un poco apagados.
  • Hocico: la caña nasal del perro es recta, mientras que el hocico es largo y de base ancha, pero se va haciendo más estrecho a medida que se llega a la punta. La trufa suele ser de color negro y es grande.
  • Orejas: tienen forma triangular y son pequeñas; están bien separadas y siempre están erguidas.
  • Cuello: no se visualiza papada, más bien es un cuello bien definido y musculoso.
  • Mandíbula: posee una mordida en forma de tijera (común en perros con dentaduras fuertes y sanas).
  • Miembros anteriores y posteriores: la raza exhibe una buena osamenta, por lo que sus miembros están bien proporcionados y son muy fuertes; los hombros tienen cierta oblicuidad y los miembros posteriores son un poco angulosos.
  • Pelaje: es de doble manto, liso, corto, denso y grueso; los tonos del pelo son el sésamo, atigrado, rojo leonado y blanco.
  • Cola: se encuentra relativamente alta y es muy gruesa, con el pelo un poco esponjado y suele estar enroscada. En la cola está el pelo más largo de los Akita.
  • Movimiento y destreza: es un perro muy activo; se caracteriza por ser ágil y tener movimientos muy bien coordinados y con gran flexibidad.

Carácter y comportamiento

El Akita, por lo general, es un perro dado a la domesticación, aunque esto requiere de paciencia y compromiso y debe iniciarse desde que éste es apenas un cachorro, pues por ser un perro de gran tamaño y con contextura robusta, el Akita podría tener una actitud defensiva, y aveces agresiva.

Esta raza es muy noble, independiente e inteligente; como fue utilizada para cazar osos, los Akita pueden desarrollar un gran sentido de intuición y sobrevivencia, al punto en que serán capaces de reconocer situaciones de peligro y mostrar mucho coraje.

Una vez que se adapta a sus dueños, es un perro muy cariñosos y sociable, pero no será así con los extraños. Esta raza puede desarrollar gran dependencia de sus amos cuando ya los conoce, así que no querrán estar al cuidado de un tercero, sino que sólo se mostrarán cómodos en casa. En pocas palabras, la vida del Akita girará alrededor de sus dueños.

El Akita es una raza dada a seguir órdenes y también a liderar, lo que le puede causar graves problemas al estar en contacto con otros perros que no reconoce como parte de su familia. Antes estas circunstancias, el Akita se muestra agresivo y desafiante, al punto en que puede iniciar una pelea. Bueno, no en vano era utilizado como un gran peleador en las peleas de perros japonesas. 

Esta raza puede ser muy dominante y requiere de determinación para ser entrenada, pero cuando se le ha enseñado cuál es el orden que debe seguir, difícilmente romperá este orden, pues le gusta la disciplina y sabe respetar la jerarquía que le enseñen en el hogar.

El Akita es un gran perro guardián y un excelente perro de compañía, pero si detecta que debe sacar a la luz sus habilidades de caza y lucha, lo hará para defender a sus dueños, y no dudará ni un segundo, pues su instinto protector le indicará que debe actuar.

Los perros Akita son muy activos y les encanta estar siempre en movimiento, por lo que necesitan tener actividades diarias para estirar sus músculos y no se recomienda que vivan en pisos o casas muy pequeñas donde estos no tienen el espacio necesario para movilizarse, correr y juguetear. 

También, les gusta estar junto a sus dueños, por lo que es normal ver cómo sigue a los miembros de la familia por toda la casa. Esta raza es muy adecuada para familias con niños, pues los Akita son capaces de desarrollar un buena y dinámica relación con los peques, pero siempre que el perro esté bien adiestrado y que se les enseñe a los niños a ser precavidos y a tratarlos con amor.

Al parecer las hembras Akita son más dada a tolerar las travesuras y juegos de los niños que los ejemplares machos, los cuales parecen que se alteran con más rapidez, mostrándose un poco aislado de éstas.

No es bueno que dejes a tus hijos pequeños a solas con un Akita, pues aunque no se consideran perros agresivos, es mejor tomar precaución y evitar cualquier posible inconveniente. En España, por ejemplo, se considera al Akita como un perro muy peligroso.

Debido a que el Akita es un perro grande, no es recomendable que sea adiestrado por alguien que nunca ha tenido un perro antes, pues se requiere de un poco de experiencia para saber cómo enseñar al perro y mostrarle un carácter firme para poder amaestrarlo. Recuerda, es un perro de gran tamaño que puede salirse de control si no posees la destreza necesaria para manejarlo.

Como son perros con mucha energía, requieren que a diario tenga un tiempo donde puedan liberar este energía, y no hablo de una caminata por el parque, sino de que te tomes el tiempo para lanzarle objetos y persuadirlo a que los busque, corretearlo o hasta animarlo a que compita contigo en una carrera, pues esto les ayuda a drenar la energía y les permitirá estirar sus musculosas y fuertes extremidades.

Comportamiento

  • Tipo de perro: perro de compañía, aunque puede ser un excelente cazador, un perro guardián y un perro de combate.
  • Temperamento: es un perro de liderazgo, muy activo e independiente. Sabe seguir órdenes y respetar jerarquías. Es leal, amoroso y fiel. Tiene un instinto muy desarrollado y es perceptivo.
  • Sociabilidad: con sus dueños y demás miembros de la familia, es muy sociable y dado a recibir caricias y compartir juegos, pero puede tener una aptitud defensiva con los extraños. Si se siente amenazado o que amenazan a algún miembro de su familia, podría ser agresivo.
  • Estilo de vida: se adapta con facilidad siempre que cuente con suficiente espacio para jugar, caminar y correr; es un perro de gran tamaño que se sentirá incómodo en un piso o en casas muy pequeñas.
  • Longevidad: se estima que viva entre 12 y 15 años
  • Energía: es muy enérgico, por lo que requiere de actividades donde tenga que correr bastante. El Akita es una raza muy dinámica y dada a asumir retos.
  • Enfermedades comunes: enfermedades gastrointestinales, cáncer, deficiencias osteomusculares, problemas cardíacos, alteración de tiroides y displasias (de cadera y rodilla, sobre todo).

Claro, debes recordar que estas enfermedades que hemos detallado obedecen a problemas graves de salud, pero los perros suelen agarrar garrapatas, pulgas y otros parásitos que pueden afectar su intestino y acarrearles problemas respiratorios, pérdida de apetito y vómitos y diarreas. Acá te enseñamos cómo quitarle las garrapatas a tu perro.

Akita Americano

Como ya hemos hablado de la raza Akita, en forma general, vamos a conocer un poco más de ésta, pero en la sub raza Akita Americano.

La primera diferencia que se nota entre el Akita Inu y el AKita Americano, es que la versión americana es de mayor tamaño y puede presentar una coloración de pelo más amplia y variada; los hay en negro, gris, blanco, y otras combinaciones que no son típica del Akita original. Pueden pesar hasta unos 59 kg, más que el Akita Inu.

Es un perro muy musculoso y fuerte, por lo que podría parecer más intimidante que Akita Inu, aunque claramente es dado a juguetear mucho y practicar actividades que requieran de mucha energía.

El Akita Americano es un excelente perro de compañía, pues muestra mucha devoción por sus amos y ha aprendido a adaptarse a la vida urbana.

Son perros muy dados a ser adiestrados, pues esta particularidad la deben haber heredado de las razas Mastin y Tosa, con los cuales se cruzó el Akita Inu que dio origen a esta fabulosa raza muy amada por muchos norteamericanos.

Alimentación del Akita

La alimentación es primordial para que el perro pueda desarrollarse vigoroso y sano; es importante que seas muy disciplinado con las horas de comida, la cantidad y el tipo de comida que le provees al Akita Inu o al Akita Americano.

Lo más propicio es que consultes al veterinario acerca del tipo de proteína y grasa que puedes darle, pues es fundamental que el Akita consuma proteínas de origen animal, pero que sean de la mayor calidad que haya. Por ser una raza de grandes músculos y extremidades muy bien desarrolladas, tu perro debe consumir una proteína que le garantice la energía y los nutrientes necesarios para estar fuerte y dinámico. 

En cuanto a las grasas que consumen, no puedes abusar de ellas ni darles grasas que puedan ser difíciles de digerir, a la vez que debes saber que las grasas influyen en el brillo y fortaleza del pelaje del canino, por ejemplo.

Tampoco debes abusar de las cantidades, pues un perro obeso no sólo puede ganar enfermedades físicas, sino también mentales,  ya que los Akita son perros muy activos que aman estar al aire libre y poder ejecutar actividades a diario. Un Akita obeso se moverá con dificultad, haciendo que el perro se deprima y se sienta limitado, lo que afecta su comportamiento y le hará sentirse inútil.

No abuses de las golosinas que les das y pregunta al veterinario acerca de darle comida casera; él te dirá si es viable o si debes evitarlo También, debes tenerle agua, suficiente agua, a la mano cada día; el agua fresca les encanta.

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Adiestramiento

Los Akita son perros muy inteligentes e intuitivos; si comienzas a adiestrarlo desde que es apenas un cachorrito conseguirás mejores resultados y notarás que muy pronto este peludo animal podrá acatar tus órdenes y aprenderá a sentirse confiado contigo y tu familia.

Esta raza, por ser muy activa, dinámica y vivaz, puede destacarse en una variedad de deportes y habilidades, como por ejemplo en ‘agility‘, un tipo de competencia donde varios perros son desafiados a atravesar obstáculos mientras corre el reloj; el perro que consiga superar las pruebas en menor tiempo es el ganador indiscutible. Y sí, tu Akita es sin duda alguna un gran competidor y podrá sentirse muy cómodo en este tipo de retos.

El agility es una excelente actividad para que los Akita drenen tanta energía y si lo inicias en ella desde que nace, tendrás a un ganador en casa. Además, recuerda que en la antigüedad esta raza era usada en peleas de perros japonesas y para cazar osos, por lo que gozan de un gran instinto innato que no poseen muchas otras razas de perros.

Otro punto relevante en el adiestramiento de los Akita es a la hora de socializar; estos perros se adaptan con rapidez a su nuevo hogar y pueden ser muy persuasivos y ágiles para discernir a los extraños que se acercan a su hogar, pero esto podría tomar tiempo, por lo es que vital que tengas paciencia cuando lo veas ser un poco tosco con los extraños, y más si determina que estos pueden causarle daño a él o a algún miembro de la familia.

Aunque no es un perro urbano como tal, puede aprender a vivir en la ciudad, pero siempre que le brindes esparcimiento y momentos de diversión.

Sácalo a pasear con frecuencia, corretea con él, juega al freezbee, haz largas caminatas, en fin, prepara un plan de amaestramiento que sea variado y que capte la atención del perro, si no se mostrará aburrido y desanimado; por cierto, por ser perros enérgicos a los que les encanta la adrenalina, puede que tu Akita se aburra con mucha facilidad mientras le estás disciplinando, así que no creas que esto es por tu culpa, más bien considéralo como parte de su personalidad, y sigue insistiendo.

Si se te ocurre la brillante idea de llevarlo a un parque para perros, estarás metido en problemas muy pronto, pues es un perro territorial y que lidera de manera natural, así que no le sienta bien estar rodeado de otros ejemplares, y más si no son de su misma raza.

Cuando los Akita se sienten invadidos o que les desafían, se mostrarán agresivos y empezarán una pelea, así que el mejor lugar para que se divierta, se ejercite o sea adiestrado, es un patio privado, donde sólo esté él, o en espacios muy grandes donde no tenga que compartir mucho con otros perros.

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Por otro lado, aunque no es muy dado a estar con más perros, le encanta estar rodeado de los miembros de la familia, y por ello notarás que te sigue en la habitación, al baño o la cocina; no dejes al Akita afuera, en el patio, solitario y aislado en una perrera que arreglaste en medio del jardín, pues aunque de seguro le diseñaste una casa fabulosa y cómoda, éste preferirá estar adentro, en casa, y así sentir el calor del hogar.

El Akita ladra con mucha frecuencia, y según las circunstancias, podría hacerlo con gran intensidad, pues es una forma de comunicarse, aunque por lo general se comunica con gestos. Aprender a diferenciar cada gesticulación será clave para que reconozcas si el Akita está cómodo, tiene frío, tiene calor, tiene hambre, siente alguna molestia física o si está triste, deprimido, ansioso o eufórico.

El Akita es un perro desafiante, líder por naturaleza y un poco imponente cuando se empieza a amaestrar, por lo que se requiere tener un carácter sólido y disciplinado para adiestrarlo; si eres un poco pasivo en cuanto al carácter, no te atreves a darle órdenes a tu mascota y tienes problemas con mostrar la jerarquía o autoridad, debes buscar ayuda, pues así tu perro no se malcría ni aprende a manipular o a romper las reglas.

Sin embargo, cada ejemplar es único y tendrá aptitudes y comportamiento únicos, por lo que no debes dar por sentado que todos los perros Akita serán iguales a la hora de adiestrar. Pueda que lo que funcione para una Akita macho no funcione para una hembra, o puede que un Akita Americano sea más dado a socializar con los peques que un Akita Inu. Todo es posible, pero a medida que lo vayas disciplinando, podrás notar su carácter y su forma de asimilar las enseñanzas.

Cuidados básicos

El Akita es un perro muy aseado, por lo que se acicala varias veces al día, pero es recomendable que cepilles su pelo tres veces por semana, sobre todo cuando lo esté mudando, pues así le retiras el pelo muerto. Las mudas suelen aparecer dos veces por año, aunque algunos Akita mudan hasta tres veces su pelo.

En cuanto al baño, lo recomendable es que lo bañes cada mes y medio con agua tibia (nunca con agua muy caliente), tratando de utilizar jabones y champús para perros que sean delicados y no lo irriten, ya que tienen una piel muy sensible;  además, debes estar al tanto de sus uñas para que las cortes, pues así no sólo evitas accidentes debido a aruñetazos, sino que evitas que bacterias y gérmenes se peguen en ellas.

Algunas de las enfermedades más comunes en los Akita, como la displasia y las demás que nombramos arriba, pueden controlarse o prevenirse manteniendo al perro vacunado y llevándolo al veterinario cada cierto tiempo; en cuanto a aquellas enfermedades que son básicas de todos lo perros, producto de parásitos, tenias, piojos, garrapatas y pulgas, éstas pueden evitarse recogiendo las heces del perro a diario, limpiando la orina y los restos de alimentos que la mascota deja y estando muy pendiente de bañar al  Akita cuando salga de casa o esté en contacto con otros animales, pues esto podrían ser agentes portadores de cualquiera de esos tediosos invasores. Por cierto, acá te dejamos unos remedios caseros para eliminar las pulgas en los perros.

El cáncer, los tumores, problemas dentales y enfermedades renales suelen aparecer cuando el perro envejece, por lo que se recomienda que cuando el perro cumpla los 7 años se tenga mayor cuidado con el tipo de alimento que ingiere; una medida preventiva es darle comida más ligera y no dejarle que coma mucho dulce, pues la diabetes podría tocar a la puerta. Tampoco deben comer chocolate, leche, cafeína, carnes saladas, entre otros, pues algunos estudios revelan que estos alimentos pueden causarles hasta la muerte.

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Nota final

El perro es el mejor amigo del hombre, por eso son animales fascinantes y de los cuales podemos aprender mucho de ellos. Las distintas razas que existen poseen características que las hacen únicas, como aprendimos con la raza de perros Akita, una raza muy antigua que está llamando la atención de todos, pues son mascotas fieles, inteligentes y muy protectoras. ¡No hay quién se resista a un AKita! Incluso el mismo presidente de Rusia,  Wladimir Putin, un hombre de apariencia dura e inflexible, se ha dejado seducir por un Akita Inu llamado Yume, y aparece en una foto (que dio la vuelta al mundo) muy feliz y enternecido por este maravilloso animal.

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