Razas de perros: Bulldog inglés

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La raza de perros Bulldog inglés es muy conocida a nivel mundial, pues se trata de ejemplares fuertes, con apariencia un poco intimidante y una cabeza de gran tamaño; esta raza es originaria de Inglaterra y procede de un antiguo perro que solía utilizarse para pelear con toros, de ahí su nombre.

Si deseas conocer más acerca de la raza de perros Bulldog inglés, entonces a continuación te lo vamos a contar todo sobre ellos: características físicas, carácter y comportamiento, historia y origen de la raza y cómo educarlos y cuidarlos adecuadamente.

Historia y origen de la raza

La raza de perros Bulldog inglés es muy conocida a nivel mundial debido a su apariencia fornida y un poco intimidante, y también es una de las más controversiales, pues se sabe que ha sufrido muchas modificaciones durante varios siglos para lograr tener el aspecto físico que hoy se le conoce.

En cuanto a cuándo apareció esta raza, se sabe que está registrado en la historia universal que cuando el ejército romano llegó a Britania, habían entre sus filas perros entrenados para la guerra; pero no sólo los romanos habían optado por tener esta clase de perros, sino que al parecer los bretones utilizaban unos ejemplares caninos de boca ancha para ir al combate.

De esta forma, se cree que fue a partir de esos perros de combate de boca ancha que se originaron los Bulldog inglés, los cuales pudieron haber sido cruzados con los combatientes romanos y alguna otra raza inglesa antigua.

Una vez que los romanos gobernaron el territorio británico y se establecieron, estos perros de combate protagonizaron grandes espectáculos deportivos que incluían deportes de lucha canina, muy usuales entre los romanos, por lo que eran espectáculos muy similares a los que estos acostumbraban a tener en el Coliseo Romano.

No sólo los romanos se caracterizaron por este tipo de espectáculo, si es que se le debería llamar así, sino que los sajones y normandos también fueron seducidos por ellos.

Como las luchas entre caninos se popularizaron y parecían ser el deporte canino de moda en aquella época, muchos criadores de perros se preocupaban por obtener perros que realmente fueron aptos para ese tipo de actividades, por lo que fueron introduciendo cualidades de lucha entre la raza.

Entonces, existían perros adecuados para diversas actividades, como aquellos usados para peleas con osos, los cuales eran de mayor talla y tamaño; o aquellos que se usaban para las peleas con toros, conocidas como bull baiting, en inglés, los cuales eran ejemplares de menor tamaño, con el hocico más alto, para poder respirar a pesar de tener a su presa controlada, con una boca fuerte y ancha, y de contextura más ligera.

Las famosas peleas de toros aparecerían, según cuentan, debido a un episodio un tanto divertido que surgió en el año 1209 con el perro de un carnicero, el cual anduvo persiguiendo a un toro por toda la ciudad; como esto pareció muy divertido, la gente comenzó a  preparar estas controversiales peleas de toros.

Ya para mediados del siglo XVIII, la raza había tomado forma, pero los caninos poseían una cabeza de menor tamaño que la que poseen en la actualidad, sus patas eran más altas y su hocico un poco más alargado; además, no eran perros tan anchos como lo son hoy (vistos de frente).

Ya para 1835, la sociedad inglesa apostaba por un trato más humano hacia los caninos, y se prohibieron las peleas con toros, por lo que la raza se fue modificando un poco más; ahora, la preocupación era poder inscribir a estos perros en deportes caninos, como las carreras, por lo que se requería contar con perros con una gran agilidad para correr y desplazarse.

Pero pronto los Bulldog inglés quedarían rezagados a un segundo plano, ya que los ingleses encontraron razas ‘más favorables’ para complacer sus deseos; de esta forma, hubo cierto abandono en la raza y ésta era asociada a las clases menos favorecidas o a la gente de la calle.

Ya para 1840 y 1850, la raza se fue adaptando a ser una raza de compañía, sólo que no se le valoraba ni se le prestaba mucha atención; pasarían varios años hasta que los criaderos volvieran a sentirse atraídos por ellos y se dedicaran a obtener ejemplares adecuados para tener en casa y que no fueran tan fuertes o demandantes.

Al cruzar el Bulldog inglés con los perros carlinos, se consiguieron ejemplares más dulces, en cuanto a su carácter; con la cabeza más pequeña, tamaño  del cuerpo también más pequeño, de color leonado y con la cola enroscada.

Luego, serían cruzados con los perros alanos españoles, por lo que la raza volvió a popularizarse y a contar con el cariño de los ingleses.

Ya para 1875, se crearía el club de esta raza y los criadores se dedicarían a criar muchos ejemplares de ellos para preservar la raza y popularizarla. Hay que reconocer que esta ha de ser una de las razas de perros que más modificaciones ha sufrido a lo largo de su historia, lo que ha llevado a muchas críticas y a investigaciones pertinentes para evaluar si tales modificaciones son positivas o comprometen la salud de los caninos.

Dentro de los aspectos físicos que más se tienen en cuenta en los Bulldog ingleses está el tamaño de su nariz, las arrugas en ella, el sobrepeso, la capacidad de movimiento, la cola enroscada o atornillada y la respiración.

Aspectos físicos

El Bulldog inglés se caracteriza por tener un cuerpo grueso, fornido y musculoso; a simple vista, sobresale su cabeza de gran tamaño y esférica, desproporcionada con el resto del cuerpo. Su cara parece ser plana, y esto se debe a que el hocico corto deja esta ilusión en ella.

Posee muchos pliegues en la piel; como por ejemplo en la frente, encima de la nariz y en su papada. Sus ojos son grandes, redondos y negros, por lo que su mirada parece profunda y un poco intimidante.

Tiene una boca muy ancha y grande, con labios caídos y carnosos; las orejas son finas y de pequeño tamaño, con una ligera inclinación hacia adelante. El cuello del Bulldog inglés es muy corto, mientras que sus hombros son muy musculosos, dando la impresión de que la parte delantera de su cuerpo es muy ancha.

En cuanto a sus patas, son cortas, pero fuertes y macizas. Están medio arqueadas en los corvejones y los codos, para brindarle estabilidad y flexibilidad a la vez. Posee una postura muy firme.

Su cola es corta y suele estar enroscada, como atornillada hacia abajo; es de baja inserción y no posee flecos, como en otras razas.

Un ejemplar macho de esta raza puede tener una altura de la cruz de hasta 40 cm, mientras que las hembras hasta unos 38 cm. El Bulldog inglés se considera un perro de pequeño tamaño, pero de talla grande. Posee pelo muy fino y corto, y su pelaje suele ser de colores pinto y blanco, atigrado, leonado o rojo.

Aspectos físicos estándar de la raza

  • Talla/ tamaño: grande/pequeño
  • Peso: entre 22 – 24 kg las hembras / entre 23 – 25 kg los machos
  • Altura de la cruz: entre 28 – 38 cm las hembras / entre 30 – 40 cm los machos
  • Apariencia física general: es un perro robusto, con patas cortas, cuerpo ancho y macizo.
  • Cuerpo: es muy robusto y tiene la peculiaridad de que no posee una línea superior recta, sino que tiene forma de un ligero arco.
  • Cabeza: es de gran tamaño, en relación con el cuerpo; tiene una frente plana, así como mucha piel plegada en ella. Sus mejillas son un poco pomposas. El cráneo tiene forma cuadrada y es muy ancho. Con una depresión naso – frontal ancha.
  • Ojos: pueden considerarse de tamaño medio/grande; son redondeados y posee una buena separación de las orejas, por lo que están muy bajos, si se compara con otras razas. Son de color oscuro, con una mirada penetrante.
  • Hocico: es ancho y muy corto; con apariencia plana y trufa oscura y chata, cuyas fosas nasales son amplias. Hay un gran pliegue encima de la nariz y los belfos son anchos y gruesos, cayendo levemente sobre la mandíbula inferior, pero sin tapar los dientes.
  • Orejas: son muy distintivas, por lo que se dice que tienen forma de rosa, con la parte interior caída hacia atrás y el pabellón un poco curvado hacia atrás; son finas y pequeñas y están bien separadas entre sí.
  • Pecho: es muy ancho, por lo que lucir al perro muy grande desde adelante; es profundo y evidencia unas costillas bien formadas y notorias. Su vientre no cuelga, sino que se retrae.
  • Espalda: luce muy fuerte, pero es corta.
  • Cuello: es muy corto, un poco curvado en la zona superior y es muy fuerte y equilibrado. En él hay mucha piel plegada.
  • Mandíbulas: son muy anchas y fuertes, con la mandíbula inferior sobresaliente, pero no así la superior.
  • Miembros anteriores / miembros posteriores: macizos, musculosos y prominentes; con hombros anchos y codos muy bajos / musculosos y de más largos que los miembros anteriores; con rodillas algo redondeadas.
  • Pies: compactos y de mediano tamaño; posee nudillos bien notorios y los dedos son gruesos.
  • Cola: insertada en la parte baja; la lleva atornillada o enroscada, y no posee flequillo. Es fina y corta, y su pelo es liso.
  • Pelo: aunque su pelo parecer ser muy grueso o duro, no es así; posee un pelo liso y muy fino, sólo que es muy corto y denso y por eso luce grueso o duro.
  • Piel: plegada en muchas partes del cuerpo.
  • Color del pelaje: tiene un pelaje de color base sólido, con la máscara y el hocico en color negro, pero que se combina con colores leonados, atigrados, rojo, o en combinaciones de estas tonalidades.
  • Movimiento y destreza: pasos cortos y firmes, pero con un poco de restricción en velocidad debido a que es de cuerpo fornido y pequeño. Luce muy atlético, pero no es tan veloz para desplazarse.

Carácter y comportamiento

Muchas personas conocen los orígenes del Bulldog inglés y lo asocian con una raza agresiva, peligrosa y dada a las peleas; pero te sorprenderá saber que estos caninos son muy cariñosos y amables, y tienen la capacidad de llevársela muy bien con todo el mundo.

Es un perro que se considera de buen carácter y un comportamiento sereno y moldeable. Eso sí, es independiente y trata siempre de andar jugueteando o de recibir mimos de los miembros de la familia.

Es una raza muy paciente, divertida y a la que le encanta jugar con los niños; posee mucha seguridad para actuar y dejarse llevar por su instinto, y esto podría ser un poco difícil de moldear durante el adiestramiento, pero claramente sí se logra con paciencia y determinación.

Posee buena energía, aunque no en exceso como en otras razas, por lo que no requiere de grandes dosis de actividades diarias, aunque no es recomendable dejarlo mucho tiempo a solas; es una raza ideal para familias con niños o familias numerosas pero que gozan de tiempo para poder atenderle y darle cariño.

El aislamiento no es buen consejero del Bulldog inglés, puede puede empujarlo a que desarrolle comportamientos ociosos y hasta agresivos.

Es un perro valiente, que no muestra temor ni se deja intimidar por ejemplares de su misma raza o por otros animales de mayor tamaño, bueno, no se puede olvidar que era un perro utilizado para perseguir toros. ¡Ya te podrás imaginar su gallardía!

Si tienes otras mascotas en casa, deberás enseñarle a que se la lleve bien con ellas, así como es importante que lo vigiles para evaluar si se pone un poco a la defensiva con ellas. Esta raza podría llegar a ser muy territorial, pues es un excelente perro de guarda.

A los Bulldog ingleses les encanta comer y podrían llegar a ser muy sucios, pero es cuestión de asearle a diario y enseñarle con disciplina a que coma de manera adecuada.

En resumen, se puede afirmar que el Bulldog inglés es un perro afable, dulce, que responde bien a la disciplina, es juguetón y paciente con los niños. Es un buen perro de compañía.

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  • Energía: media. Es tranquilo y puede llevar una vida sin mucha actividad o ejercicio.
  • Temperamento: es muy determinado; no se intimida fácilmente. Es cariñoso, leal y muy curioso con su entorno.
  • Adaptabilidad: se adapta a casi cualquier lugar, aunque no le va muy bien aquellos climas muy calurosos; puede vivir tanto en ciudad como en el campo y se la lleva de maravilla con los niños.
  • Utilidad: perro de guarda, perro de protección, perro de compañía.
  • Esperanza de vida: de 8 – 10 años
  • Salud: el calor le ocasiona malestar físico, y debido a su hocico, suele ser propenso a problemas respiratorios. La obesidad también es un gran problema para la raza.

Convivir con un Bulldog inglés

Muchos se preguntan cómo es la convivencia con un Bulldog inglés, pues como es un perro fuerte y de aspecto físico muy musculoso, se cree que es peligrosos tenerlo viviendo en lugares con poco espacio, pero la realidad es que esta es una raza muy adaptable y que puede vivir en un piso sin problema alguno.

El Bulldog inglés no requiere de un patio espacioso y rodeado de naturaleza para sentirse feliz y poder desarrollarse adecuadamente, más bien será suficiente con pasar tiempo con él a diario y llevarlo a alguna caminata o paseo una que otra vez por semana; esto, principalmente, para mantenerle activo y evitar que padezca de sobrepeso.

Su respiración podría ser una molestia para ti, pues es ruidosa y, algunos ejemplares, pueden ser muy babeadores, así que deberás lidiar con babas por todo el apartamento. En relación con el ladrido, no es un animal muy ruidoso, así que no recibirás llamados de atención por tu canino ladrador.

No suele botar mucho pelo, pero sí ronca mucho, pero nada que no logres manejar o tolerar.

De forma general, esta raza es muy adaptable para vivir; no requiere de muchos cuidados y tampoco es molesta o escandalosa.

Alimentación

La alimentación es fundamental en todas las razas de perros, y no hablo sólo de que se le debe dar comida dos veces diarias a un canino, sino de ser bien meticulosos y responsables con el tipo de comida que se le suministra y sus cantidades.

Esta raza tiende a engordar con facilidad, pues es un perro de vida más o menos sedentaria, que no está muy activo diariamente y que puede echarse de perezoso cuando menos te des cuenta.

Debido a esto, debes encargarte de que coma alimento de alta calidad y que coma sólo dos veces al día; en caso de que sean tres las veces, entonces divide las dos porciones en tres, pero jamás agregues más comida.

Sólo se le debe dar 3 o 4 raciones de comida cuando aún es u cachorro, es decir, durante su primer año de vida. También, es normal que se alimente sólo con leche de su madre por los primeros 40 días de nacido.

Algunos recomienda alimentar al Bulldog inglés con una dieta mixta, es decir, con pienso para perros y comida casera. La comida casera podría ayudarle a evitar el sobrepeso, y también le aporta mayor energía y vitalidad.

De ser así, podrías optar por un pienso libre de cereales y que sea deshidratado, y combinarlo con una dieta casera que incluya huesos crudos y proteína variada.

Evita darle muchas croquetas para perros, pues estas no ayudan en mucho para mantener a nuestro canino en el peso ideal, y pueden ser causantes de la torsión de estómago que suele aparecer en ejemplares de esta raza.

El agua fresca a diario también es muy importante para tu mascota, así que vigila que tenga agua ‘a la mano’ siempre.

Por qué tu perro no come: descúbrelo.

Cuidados básicos

Aunque el Bulldog inglés no es una raza que demande muchos cuidados, es importante vigilar ciertas partes del cuerpo, como por ejemplo el hocico, la boca, los oídos y la piel.

Revisa, por lo menos, una vez por semana los oídos del perro, pues allí se acumula mucho sucio; en cuanto a la piel, por poseer muchos pliegues, puede considerarse un lugar idóneo para el mugre y la humedad.

Es necesario que seques muy bien la piel del Bulldog inglés cada vez que lo bañes, pues de quedar humedad o restos de jabón o champú, la piel tiene a irritarse y sufrir de dermatitis.

Báñalo sólo cuando esté muy sucio; aunque la frecuencia de baño de esta raza suele ser de una vez por mes. Cepíllalo de vez en cuando y limpia su dentadura y su boca, pues allí se acumulan restos de comida, sarro, bacterias y placa.

Evita que tu perro nade, pues se puede hogar con facilidad; llévalo a dar pequeñas caminatas varias veces por semana, sobre todo si notas que su peso ha ido en aumento.

¿Cuántos años vive un perro?

Salud y enfermedades

El Bulldog inglés es un perro muy propenso a sufrir enfermedades, sobre todo aquellas relacionadas con su hocico. Es una de las razas con más enfermedades y esto se debe a los muchos cruces y modificaciones que ha sufrido a lo largo de su historia en busca de un ejemplar perfecto en cuanto a apariencia física, pero sin considerar su salud.

Es normal que el canino respire de forma muy ruidosa, pero es algo innato de ellos; como su hocico tiene una forma muy peculiar, las enfermedades respiratorias no tardarán en aparecer, así como también sufren de problemas cardíacos, torsión de estómago, displasia de cadera, paladar partido (sobre todo en los cachorritos), dermatitis, paladar blando dilatado o alargado, cojera en sus patas anteriores (las cuales son más cortas que las posteriores), problemas de la vista, dermitis e infecciones de la piel.

En cuanto a la higiene del perro, esta será fundamental para mantener alejados a los ácaros, parásitos, garrapatas y pulgas de tu Bulldog inglés.

Debes saber que las garrapatas pueden desmejorar la salud de tu canino muy rápido si no son eliminadas, pues éstas se alimentan de su sangre y pueden ser portadoras de enfermedades mayores. Acá te contaré cómo eliminar las garrapatas de tu perro.

Para que puedas disfrutar de tu mascota por muchos años, lo mejor es llevarlo con frecuencia al veterinario y tenerlo al día con las vacunaciones correspondientes. Existen collares antiparasitarios que podrían serte de gran ayuda para que no infecte de ellos, y también hay collares antipulgas.

Si sospechas que tu canino se ha llenado de pulgas durante el contacto con otro perro u otros animales, o durante un paseo el parque, lo mejor es que le des un buen baño y le coloques algún remedio casero para eliminar pulgas. Acá te explico cómo lidiar con ellas.

Adiestramiento

El adiestramiento de un Bulldog inglés es más efectivo cuando se inicia a las pocas semanas de su nacimiento, pues así se le enseña a reconocer a los miembros de su familia tempranamente y se facilita su enseñanza.

Es un cachorro muy activo, sobre todo cuando aún es muy pequeño, pero esa energía va disminuyendo a medida de que crece, hasta llegar a ser un perro sedentario y poco activo, algo que claramente se debe tratar de modificar para evitarle enfermedades y así asegurar que tenga una vida lo más longeva posible.

Posee un carácter un poco desafiante y determinado, pero es moldeable y dado a seguir instrucciones y mandatos; el adiestramiento de refuerzo positivo es el más adecuado, pues si se le adiestra de manera coercitiva, éste no responderá bien a tus enseñanzas y de negará a seguir con la rutina que le estás mostrando.

Es un canino juguetón, por lo que debes tener paciencia en cada lección, así como deberás lidiar son problemas de distracción o terquedad. El Bulldog inglés puede ser muy efusivo y algo difícil de controlar, pero pasadas varias semanas de entrenamiento, él aprenderá a reconocerte y se mostrará más dócil y equilibrado contigo.

Una vez que te reconoce como el amo, será muy leal, paciente y obediente.

Enseña a tus hijos a tratarlo con cariño y respeto, y a no verlo como un juguete, pues esto podría irritar a tu mascota. Supervisa el tiempo de juego de tus peques con tu Bulldog inglés, pues aunque esta raza no es agresiva, es mejor evitar malos ratos.

Nota final

La raza de perros Bulldog inglés es una de las razas más nobles y cariñosas que hay; es la mascota perfecta para familias con niños que buscan un perro de compañía dócil, leal y divertido. Si te aseguras de cuidarlos con los consejos que acá te hemos compartido en YumYumPanda, entonces podrás tener a un amigo fiel por muchos años.

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