Cuál es la historia de Venezuela

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¡Venezuela mi patria querida! Como dice una popular canción folclórica venezolana.. Venezuela es un país ubicado al norte de Sudamérica; es un hermoso país tropical cuya historia ha sido marcada por un cúmulo de tradiciones, política, economía y cultura que con el paso del tiempo ha podido definir el estatus social de dicha nación.

Aunque a estas alturas muchos han oído hablar de Venezuela debido a la situación política tan tensa que vive ‘la pequeña Venecia’, como fue bautizada por los españoles en 1498 durante su tercer viaje a América, el caso es que Venezuela es una tierra de libertad, que hace muchos años atrás jugó un papel fundamental en la liberación de muchos países latinoamericanos.

¿No sabías esto? Entonces te va a encantar conocer cuál es la historia de Venezuela, uno de los países más ricos del mundo y una auténtica y exuberante joya caribeña.

¿Dónde está Venezuela?

Venezuela, oficialmente llamada República Bolivariana de Venezuela, desde hace unos años para acá, es un país localizado en el continente americano; se halla al norte de Sudamérica y limita al este con Guyana; al sur con Brasil;al oeste con Colombia y al norte con el Océano Atlántico y el Mar Caribe.

La lengua oficial de Venezuela es el español; su capital es Caracas y tiene una población (según datos del último censo oficial del año 2017) de unos 31.986.214 habitantes.

Una de las características más valoradas y resaltantes de esta nación sudamericana, son sus paisajes, hermosos y diversos; es así uno de los países con mayor diversidad de especies y paisajes, que van desde las frías y maravillosas montañas de los Andes Venezolanos, pasando por los llanos hasta llegar a las fabulosas playas de aguas cristalinas y arena blanca y fina de sus costas; y que decir de sus recursos minerales, los cuales le hacen ser un país muy rico (cuidado si no el más rico del mundo) debido a sus grandes reservas de petróleo y gas, y de minerales como oro, diamante, bauxita, entre muchos, muchos otros.

El mismo Cristóbal Colón se refirió a Venezuela como ‘tierra de gracia‘.

Sin embargo, parece que toda esta belleza y el sinfín de riquezas ha puesto al país como un carnada para la corrupción, la malversación de las riquezas nacionales, el abuso financiero por parte de empresas y gobiernos ajenos y el enriquecimiento de sus gobernantes, y no es algo nuevo, pues si se revisara cómo fue el proceso de ‘la Venezuela petrolera‘ se haría evidente que hace muchas décadas atrás unos pocos se beneficiaron de la bonanza petrolera, poniendo sus propios intereses antes que los de la nación e iniciando así una cadena de problemas de mala administración que no ha permitido que un país tan rico como Venezuela pueda abrirse paso al desarrollo.

Origen de Venezuela

Hay evidencia histórica de que Venezuela fue una tierra poblada desde hace unos 30 mil años atrás, pero sería por allá en el año 1498 cuando Cristóbal Colón la observara por primera vez, y se adentrara en ella, durante su tercer viaje al continente.

Los españoles, llegaron a Venezuela por el delta del Orinoco y al ver esta gran masa de agua pensaron que se trataba de un mar. De allí, se dirigieron hacia el Golfo de Paria. Un año después, sería Alonso de Ojeda quien llegara para explorar las tierras venezolanas, comenzando su expedición por toda la costa venezolana, recorrido que incluyó la Península de Paraguaná, la Península de la Guajira y el Golfo de Venezuela.

Desde el año 1520 en adelante, los españoles iniciaron su organización político – territorial del país; este ordenamiento estaría bien consolidado hasta fines del siglo XVI, con la institución oficial de un cabildo (ayuntamientos medievales) y la constitución de la Iglesia Católica como iglesia oficial.

El rey Carlos V había dado la potestad de explorar y colonizar al país a la familia Wesler, una familia de banqueros alemanes, por lo que esta casa dejó a Ambrosio Alfinger al frente de los viajes exploratorios que llegaron a la nación en 1529.

Ya, a partir de 1546, tendría lugar un gran asentamiento hispánico, por lo que la Casa Wesler ya no gozaba de ese poderío. Así, se fundarían ciudades como Mérida (en 1558), Trujillo (en 1555) y Barquisimeto (en 1552), lo que supone un recorrido por el país desde el centro en dirección a Los Andes.

No sería hasta 1567 cuando se funda Caracas, la ciudad capital, por parte de Diego de Losada. Pronto, Caracas se convertiría en la ciudad más importante del país, y desde allí se comenzó a establecer provincias por todo el territorio venezolano, las cuales contaban con un gobernador que dependía de la Corona Española.

Vale la pena decir que durante la travesía hecha por Alonso de Ojeda en 1499, Américo Vespucio, un explorador italiano que acompaña la tripulación, se sintió como en casa al observar los palafitos (viviendas típicas de los indígenas venezolanos) de madera sobre las aguas del Orinoco, comparando dicho paisaje con Venecia.

Así, Alonso de Ojeda se inspiró para darle el nombre a la nación, llamándola Venezziola o Venezuela. Por eso, muchos la llaman ‘la pequeña Venecia‘.

Época de independencia

La época de independencia de Venezuela se iniciaría a finales del siglo XVIII cuando todo el panorama mundial vivía una serie de eventos históricos muy importantes, como la independencia de los Estados Unidos, la Revolución Francesa, la conquista de Napoléon a España y por la influencia de muchas corrientes filosóficas, políticas y económicas que, de una u otra forma, inspiró a muchos grandes hombres venezolanos para librar una dura batalla por su libertad.

A partir de 1748 comienzan las sublevaciones; en este caso, sería Juan Francisco de León (quien poseía una hacienda con siembra de cacao) intentara librarse de la dura carga que suponía la Compañía Guipuzcoana, una compañía o sociedad comercial elitista dirigida por la Corona de España que había sido creada en 1728.

En 1795, José Leonardo Chirino desataría una rebelión armada en la ciudad de Coro, la cual se considera como una de las rebeliones pioneras en el proceso independentista de Venezuela. Para 1797, los militares y políticos, Manuel Gual y José María España, también llevaron acabo varias intentonas, llamando así a la rebelión popular.

En 1806, Francisco de Miranda, uno de los hombres más influyentes del país en su época, intentó en dos ocasiones tomar el poder para liberar a Venezuela, comandando una expedición armada que iniciaría desde La Vela de Coro; pero estos intentos no tuvieron resultados positivos, más que marcar un precedente que animara a muchos otros valientes para pelear por su independencia.

Y no sería hasta el año 1810 cuando se empiecen a vislumbrar frutos de este sentido de independencia que reinaba en los venezolanos. El 19 de abril de 1810 es una fecha memorable en Venezuela, pues para esa fecha se logró la destitución del Capitán General de Venezuela, llamado Vicente Emparan.

El 2 de marzo de 1811 se crearía el Primer Congreso Nacional, el cual representaba la primera forma de gobierno independiente y autónomo de la Corona Española.

El 5 de julio de 1811 se firma la Declaración de la Independencia, pero se tendrían que librar muchas otras batallas para lograr una completa y verdadera libertad, y dejar sin poder al ejército realista, expulsándolo de todos los territorios que habían conquistado durante tanto tiempo.

Tales batallas pasaron de ser una utopía a una realidad histórica debido a la gallardía del Libertador de América, Simón Bolívar.

Venezuela, tierra del Libertador Simón Bolívar

Simón Bolívar ganó el título de ‘Libertador‘ en 1813, y fue uno de los hombres más influyentes en Venezuela y Latinoamérica; pertenecía a una familia pudiente de la aristocracia caraqueña por lo que tuvo acceso a una excelente educación y realizó varios viajes por diversos países.

Tales viajes serían clave para definir sus ideales de libertad y promover un movimiento que revolucionaría a muchas naciones americanas en su época.

Sería en el año 1806, cuando regresaba a Caracas, procedente de su segundo viaje a Europa, cuando en él se materializara el sueño de libertar a Venezuela; a su regreso, Bolívar encontró una ciudad política y socialmente agitada, por lo que pondría en práctica sus ideas de liberar a América muy ponto.

Se uniría a Francisco de Miranda para la lucha, y así se llevarían a cabo las victoriosas batallas de Boyacá, en 1819, y Carabobo, en 1821, logrando expulsar a los españoles por completo en 1823. El general José Antonio Páez hacía su parte en los llanos venezolanos para brindarle apoyo a Bolívar.

Hablar de Bolívar sería muy extenso, pues habría que contar sus múltiples hazañas, las cuales apuntaban a la consolidación de las naciones como estados independientes pero que trabajaban por un bien común, por eso se creó la Gran Colombia, la cual conformaba a la Venezuela española de entonces, el Virreinato de Nueva Granada, la Provincia de Guayaquil y la Provincia de Quito, así como también liberó a Perú y ayudó a crear a Bolivia.

Este Estado, La Gran Colombia, decretó la abolición de la esclavitud y tuvo una influencia positiva en las políticas que marcarían en camino a la libertad en toda esta región sudamericana.

Bolívar, fue considerado por la BBC como ‘el americano más prominente del siglo XIX‘, citando a dicha corporación británica. Bolívar sólo fue derrotado en 6 oportunidades, de las 472 batallas que libró; libertó 6 países y fue el presidente de 5 de ellas. Se dice que cabalgó unas 10 veces más que el mismo Alejandro Magno, cuando éste buscaba expandir su Imperio Greco- Macedónico.

Sus ideas de libertad, hoy más que nunca, están latentes en el pueblo venezolano que se ha expandido a muchos países, incluyendo todos esos países que el propio Simón Bolívar ayudara a libertar.

 Caudillismo y liberalismo

A pesar de que las ideas de libertar de Simón Bolívar permanecían frescas, Venezuela se sumergió en varios gobiernos liderados por caudillos; en 1831, José Antonio Páez se convierte en presidente, y se acompañaba de muchos otros militares, por lo que fue in gobierno militar que ayudó a estabilizar la economía y durante el cual el país era un importante exportador de café.

Le siguió José María Vargas, el primer gobernante no militar que dirigiría a la nación, pero sólo estuvo allí desde 1835 hasta 1836, pues fue forzado a renunciar a su cargo ya que los jefes militares no lo querían allí por ser civil. Su periodo fue culminado por Carlos Soublette.

Páez tendría su segundo periodo en 1838, y durante este periodo se inició la interminable disputa con los británicos por el territorio del Esequibo (llamado en Venezuela ‘Zona en Reclamación’). Hasta el año 1850 esta oligarquía conservadora gobernaría el país.

Luego, sería el turno de los liberales, dirigido por José Tadeo Monagas, desde 1848 hasta 1851; seguido por su hermano, José Gregorio Monagas, quien gobernó desde 1851 a 1855. En 1854, J.G. Monagas declaró la abolición definitiva de la esclavitud.

A partir de 1858 el país vivió una guerra civil entre los liberales y los conservadores, evento que finalizaría hacia 1870 con una dura dictadura, dirigida por Antonio Guzmán Blanco.

A la muerte de Guzmán Blanco, Cipriano Castro llegaría al poder en 1901, gobernando con mano fuerte y presentando un gobierno muy autoritario. En 1908 sufre un golpe de estado liderado por Vicente Gómez, cuando Castro estaba de viaje fuera del país para realizarse un tratamiento médico.

Gómez le prohíbe a Castro regresar al país y toma el poder oficialmente en 1910, hasta 1935, cuando muere. Todos estos años marcaron una época muy dura para el país, pues Gómez era un caudillo que gobernaba con terror.

En 1922 se descubre petróleo en la nación y es así como Gómez logra aliviar muchos problemas de la deuda externa que Castro no había conseguido resolver.

Durante el famoso ‘boom petrolero‘, la nación fue explorada por importantes Geólogos y compañías petroleras a nivel mundial, quienes estaban apostando por iniciar su negocio en Venezuela, y no fueron decepcionados, pues sus investigaciones tuvieron maravillosos resultados y fue así como algunas compañías como Royal Dutch Shell, Standar Oil, Creole Petroleum Corporation, entre muchas otras, se establecieron en el país y crearon sus campos de operaciones para extraer y exportar el petróleo venezolano.

Se suponía que con el descubrimiento de todas las reservas petroleras el país se industrializaría más y la pobreza disminuiría, así como mejoraría la calidad de vida delos venezolanos, pero no fue así; las compañías se enriquecieron, el gobierno dirigido por Gómez sacó provecho y se daban concesiones para exploración y extracción de hidrocarburos pensando en el bien propio, y no en el país.

Allí empezaría ese mal llamado ‘renta petrolera’, que ha aquejado a Venezuela todos estos años, y no es distinto en la actualidad.

Venezuela se encamina hacia un gobierno más democrático

A la muerte de Gómez, le sucede en el poder Eleazar López Contreras, gobernando desde 1935 hasta 1943. López Contreras cambió la forma de gobierno, creando una nueva constitución en 1936 y promulgando la libertad de prensa.

Sin embargo, esto no era suficiente para estabilizar el país, pues las divisas obtenidas por la renta petrolera eran malversadas y el enriquecimiento de los miembros del gobierno era ya algo muy normal en Venezuela.

No se utilizaba este dinero para crear y mejorar infraestructura, tampoco para invertir en salud o educación, sino que existía un monopolio y una clara burocracia que beneficiaba a unos pocos.

De esta forma, se crearía un importante partido político, llamado Acción Democrática, liderado entonces por Rómulo Betancourt y Rómulo Gallegos;ambos, fueron presidentes de Venezuela. Con el sufragio como el único medio instituido para llegar al poder, se realizan elecciones para elegir presidente en 1952, resultando Marcos Pérez Jimenez electo.

Estas elecciones fueron señaladas como fraudulentas, pero esto no impidió que el General Pérez Jimenez gobernara hasta 1958. Fueron años de un gobierno militar muy duro y que infundaba temor, pero fue una época de oro para Venezuela.

El país se convertiría en ‘el sueño americano de su época‘; muchos extranjeros europeos fueron recibidos con brazos abiertos en la nación y pudieron salir adelante; muchos de ellos huían de los vestigios dejados por la Segunda Guerra Mundial. Venezuela poseía una moneda más valiosa que el dólar y su economía era pujante y estable.

El General construyó grandes obras civiles, como el Teleférico de Mérida, hasta hace poco, el teleférico más alto y largo del mundo; el teleférico de El Ávila, el Paseo de Los Próceres, las autopistas Valle -Coche, Caracas – La Guaira, y muchas otras. Así como numerosas avenidas, y otras importantes obras civiles del país.

La imagen de dictador que ha acompañado a Pérez Jimenez no puede negarse, pero también es cierto que su gobierno fue importante para el desarrollo urbanístico de Venezuela, para avanzar en ciencia y tecnología, para la creación de empleos, para disminuir la delincuencia, fortalecer la moneda, entre otras cosas.

Claro, no se puede otorgar el crédito a un sólo hombre, sino que eso fue parte de lo que había empezado a hacer algunos gobiernos anteriores y que el general se esmeró en culminar, con prontitud y excelencia. Todas estas obras permanecen hoy día en el país.

Fue derrocado el 23 de enero de 1958 y se mantuvo exiliado en Europa hasta su muerte en 2001, en España.

Antes de morir, dio una interesante entrevista a un respetado periodista venezolano, llamado Oscar Yánez, quien intentó descifrar acerca de la visión de desarrollo que el General Pérez Jimenez tenía en ese entonces para Venezuela y, a pesar de que se ha enseñado en la historia escolar del país que fue un hombre malvado y un caudillo, muchos venezolanos, debido a la triste situación política y social del país, hoy día han podido valorar el gobierno que tuvo este general, pues todo funcionaba y el país iba hacia un claro desarrollo desde todos los ámbitos.

Cuarta República

Tras la muerte de Pérez Jimenez, la historia de Venezuela sería muy similar en los años posteriores; a este periodo se le ha llamado la Cuarta República. El país era gobernado por líderes de sólo dos partidos políticos, básicamente, (sí, se turnaban) eran los adecos y los copeyanos.

Hubo mucha corrupción y crisis; la pobreza y la delincuencia iban en aumento y los contratos a puerta cerrada que giraban en torno al petróleo eran muchos. Todos querían gobernar para enriquecerse y casi nadie hizo algo bueno por Venezuela.

En 1973 Carlos Andrés Pérez gobernaría por primera vez al país y en 1974 éste nacionalizó la industria del hierro.

Entre 1979 y 1984, Luis Herrera Campins gobernó y nacionalizó la industria petrolera en su periodo.

En 1989 hasta 1993, Carlos Andrés Pérez resulta electo de nuevo y durante su época se vive una intensa crisis en el país, por lo que en 1992 se da a cabo una rebelión que marcaría un antes y un después en la historia actual de Venezuela: la rebelión liderada por el Comandante Hugo Chávez en 1992; un fallido golpe de estado.

C. A. Pérez sería destituido por corrupción en 1993 y se realizaron unas elecciones adelantadas, donde Rafael Caldera sería electo. Chávez fue metido en la cárcel por rebelión militar y obtuvo un indulto por parte del presidente Caldera en 1996; de esta forma fue liberado.

Quinta República: una Venezuela en crisis

Así, Chávez inicia una campaña política para ser electo presidente, logrando su objetivo en 1998. A partir de entonces, Venezuela sería una montaña rusa, con muchas subidas y bajadas; la mayoría, del todo malas.

Fueron muchas las muertes que ocurrieron durante el fallido golpe de estado de Chávez en febrero de 1992, pero la gente estaba sufriendo; nada funcionaba (o al menos eso creían los venezolanos). La  corrupción dejada por la cuarta república era como una pesadilla de la que todos deseaban escapar y así, la mayoría se dejó seducir por las ideas revolucionarias del chavismo, movimiento fundado y liderado por, el entonces, Coronel Hugo Chávez.

Chávez, a través de una campaña populista se metió en los barrios y estratos más pobres de Venezuela, logrando la simpatía de quienes se sentían desfavorecidos o excluidos; logró varios referendos y votaciones para lograr conseguir todo el poder: y lo obtuvo.

Sus campañas estaban cargadas de un Chávez vivaz, que charlaba de manera coloquial, y esto agradó a los menos estudiados y a los más rebeldes, a quienes sentían frustraciones por las principales potencias mundiales, y que no habían comprendido que cada país es responsable de sus propio desarrollo.

Chávez tuvo el poder como quiso, pero lejos de empujar a Venezuela hacia una política y economía independientes de la renta petrolera y que promulgara las inversiones y el desarrollo integral de la nación, se dedicó a que la gente lo viera como su salvador, como un nuevo Simón Bolívar cuyas ideas libertarias eran necesarias, no sólo para su país, sino para toda América Latina. Muchos afirman que deliraba de poder.

Así, regaló dinero dentro y fuera del país; creó convenios inútiles y tratados con Rusia, China y países árabes, de los cuales nadie supo en qué se beneficiaba el pueblo venezolano; financió muchas obras civiles en países vecinos y vendía el petróleo más barato a Ecuador y Cuba, entre otros.

Dentro de Venezuela, regaló casas, becas, carros; creaba misiones, como él las llamabas, para mejorar, supuestamente, la salud y la educación; creó ‘universidades’ nuevas, donde todo era afines sus ideales, pero nada de esto libraría al país de caer en una de las crisis más duras de toda su historia.

Durante sus años de mandato, el petróleo tuvo un gran auge, llegando a valer hasta 100 dólares por barril; una cifra nunca antes lograda, pero claramente no se debía a Chávez, sino era parte de una época que involucró a todos los países petroleros, pero que muy pronto iría en picada.

Todo ese dinero no se invirtió, no se administró correctamente; así, cuando vino la caída de los precios del petróleo, el país comenzó a entrar en inflación, hasta la hiperinflación de hoy día.

El gobierno había corrido a una multitud de empresas transnacionales, había expropiado fincas y empresas, y existía un control cambiario. Todo iba muy mal; sin contar con los escándalos de corrupción y la regaladera que seguí hacia los demás países para él mantener su popularidad.

Chávez insultó públicamente a todo aquel que se le opusiera o le criticara; hacía muchas elecciones que no eran más que una fachada para mantenerse en el poder, y seguir teniendo el control de todas las instituciones públicas.

Tanto él como sus ministros y demás miembros del gobierno amasaron fortunas tan grandes o más que la de Donal Trump, y cuando se le preguntaba cómo iba a solucionar la crisis del país, le echaba la culpa a la Cuarta República o al Imperio Estadounidense.

Eso caracterizó a su gobierno: insultos, culpas a otros, una campaña intensa para agredir a Estados Unidos y sus presidentes, en fin; todo el mundo era culpable, pero él tenía todo el poder y todo el dinero para resolver, y no pudo hacer nada. Cuando el dinero del petróleo disminuyó, la ‘Revolución Bolivariana‘, como la han llamado, estaba herida y moribunda.

Estaba consumido por sus malas decisiones, pues ya ningún empresario quería emprender en Venezuela porque no habían garantías; tampoco libertad de expresión; la cantidad de presos políticos fue la más alta de todas las épocas, así como se reprimía a quienes salieran a protestar o no votaran por él durante las elecciones.

Su gobierno amenazaba a quienes ocupaban un cargo público, a pesar de que el derecho al trabajo y a la libertad de expresión estaban asegurados en la Constitución de la nación. Constitución que modificó como quiso, en busca de poder hacer lo que le venía en gana.

Se pudiera decir mucho más de Chávez, pero basta con resumir su gobierno  como el gobierno más injusto, corrupto y autoritario de Venezuela.

Se encargó de ser idolatrado por muchos de sus seguidores; se enriqueció hasta más no poder y dejó que todo su gabinete hiciera lo mismo. Sembró una profunda división entre sus seguidores y quienes no simpatizaban con su gobierno; división que hoy día está muy viva entre el pueblo de Venezuela.

Desde que Chávez era presidente, el pueblo de Venezuela salía a la calle a pedir su renuncia; las protestas se convirtieron en la única arma de los venezolanos para comunicar su descontento al mundo; muchas muertes y épocas de verdadera guerra se libraron en las calles de cada uno de los estados del país. Pero él hacía que nada pasaba y los reprimía.

Estas políticas detruyeron empresas, el sistema de salud, la educación, afectó negativamente a la empresa estatal petrolera, llamada PDVSA, derramó su pensamiento socialista (nada socialista, por cierto) por donde pasó, mientras utilizaba ropa de diseñador y sus hijas se paseaban por París y New York.

Se dedicó a pasar el tiempo en Cuba, aprendiendo de los castros, por lo que existe un profundo rechazo en Venezuela hacia todo lo que tenga que ver con Cuba y sus dictadores.

Chávez dejó a un país que se apresuraba a la ruina y tras su muerte, en marzo de 2013, dejó, lo que ellos ilegalmente han llamado ‘un heredero político‘, cargo del país. Sí, a Nicolás Maduro.

Mucho se dice sobre las elecciones fraudulentas que han ocurrido en el país desde hace mucho; parece que Chávez desde hace años atrás había corrompido el sistema electoral y por eso ganaba cualquier elección de forma engañosa. Esto no ha cambiado, al punto en que los venezolanos parecen vivir al estilo electoral de Corea del Norte, donde siempre su líder y caudillo gana.

La crisis dejada por Chávez, y heredada por Maduro es conocida en todas partes, pues en Venezuela los sueldos no alcanzan para comprar alimentos básicos como queso, carne y huevos; no hay medicinas; no mucha libertad de expresión.

Hay hambre y enfermedad, y cada vez más hay más personas cayendo en la indigencia. La desnutrición infantil arrecia y el gobierno lo niega todo.

Maduro y su gente sigue culpando a la oligarquía venezolana, esos ricos que Chávez tanto despreciaba y los acusaba de oprimir al pueblo; aunque ha sido la Quinta República la que ha oprimido a los venezolanos.

Unos 5 millones de venezolanos, en su mayoría jóvenes y profesionales universitarios, han tenido que huir del país porque la crisis es insoportable.

La revolución chavista ha dejado desolación, desesperanza y un claro sentido de resentimiento, temor e injusticia que reina en casi todos los hogares de la nación.

Casi todos, pues algunos ‘enchufados‘ están enriqueciéndose y viviendo una vida de lujos a costa del petróleo y los demás recursos minerales (como oro, diamante, bauxita, etc.) que se están robando del subsuelo venezolano.

Maduro se aferra al poder y ahora, en enero de 2019,  pretende agarrar otro mandato hasta 2025. ¿Soportará más el pueblo venezolano? ¡Sería difícil! El populismo, socialismo, comunismo y toda la mezcla política que caracterizó a Chávez y  Maduro son ejemplo de una destrucción innegable de un país rico que podría ser una potencia mundial si se lograra liberar de esos malos políticos y la corrupción.

Nota final

Venezuela es un país hermosos, rico y de gente cargada de esperanza que ha tenido que vivir episodios oscuros durante toda su historia, pero que aún así no se rinde y sigue con la cara en alto en busca de una mejor nación.

La historia de Venezuela es la mejor evidencia de cómo las malas políticas pueden sumergir a todo un país en crisis, así que es tiempo de no hacerse de la vista gorda ante esta situación y levantar la voz ante la corrupción y las políticas minoritarias en cualquier parte del mundo.

No dudes en compartir este post en las redes sociales, pues así muchos más pueden conocer la historia de Venezuela, uno de los países más hermosos del mundo.

 

 

 

 

 

 

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