Cuál es la historia del azúcar

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El azúcar es un ingrediente básico que no puede faltar en la cocina; es común que la utilicemos para elaborar postres o endulzar el té y el café, pero el azúcar está presente en muchos productos que compramos y que usamos con regularidad, y a veces ni lo notamos.

Por ser un producto muy utilizado, la industria del azúcar es uno de los negocios más exitosos a nivel mundial, y hoy día podemos encontrar muchos tipos de azúcar, pues esta industria no para de crecer y trata de crear azúcar para todos los gustos.

Sin embargo, el azúcar tuvo que pasar por muchos procesos y desafíos para comercializarse y poder distribuirse por todos los países; desde su aparición en Nueva Guinea y la India hasta la llegada a Europa o América pasaron muchísimos años y se afrontaron muchas situaciones, así que a continuación te contaremos cuál es la historia del azúcar. ¿Será tan dulce como se espera?

La ruta de la caña de azúcar

Sacarosa, galactosa, fructosa, glucosa, lactosa y maltosa son los tipos de azúcar más comunes que hallarás en el mercado, y cada una tiene un uso específico; bien sea para conservar mermeladas, darle volumen a los helados o para la repostería, el azúcar es uno de los productos más comprados a nivel mundial. ¡Pero no siempre fue así!

La historia ubica el azúcar, o mejor dicho la caña de azúcar, una de las plantas principales de la que se extrae, hace unos 4500 años en Nueva Guinea (norte de Australia) y en la India.

Aunque también se puede extraer azúcar de la remolacha, en sus inicios los cristales de azúcar eran sacados de la caña de azúcar (Saccharum officinarum), una planta de tallos muy largos (hasta 6 metros) que posee muchos entrenudos y es dura, dulce y muy jugosa. Si muerdes un tallo de caña, te quedarás preso de su sabor.

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Los tallos de caña están maduros, externamente, pueden ser de un color verde oscuro combinado con tonos rojizos, violetas o marrones, por lo general.

Se cree que los indígenas utilizaban la caña de azúcar para extraer su dulzura mordiéndola, pero si  encontrar la manera de sacar sus cristales y transportarlos. Luego, no hay más evidencia del uso de la caña sino hasta el 642 a.C., cuando los persas invaden la India, y así aprenden a cultivar esta planta.

Parece ser que en India se consiguió un método para extraer los cristales de la caña aproximadamente en el siglo V d.C., y dicho método se propagó por diversos países; los monjes budistas, durante su múltiples visitas a la India, llevaron esta novedad a los chinos y hay evidencia de que estos enviaron representantes a India para ser enseñados en cuanto a la tecnología que les permitiera refinar azúcar. Aunque las evidencias revelan que no fue sino hasta el siglo VII, cuando aparecen diversas plantaciones de caña de azúcar en China.

Antes de esto, los persas (debido al auge del Imperio Medo-Persa, dirigido por Ciro el Persa y Darío el Medo), ya tenían conocimiento de la caña y se encargaron de expandirla por los países árabes, donde la caña de azúcar encontró un clima adecuado para su cultivo.

El azúcar fue conocida en el sudeste asiático, China y Oriente Medio por varios siglos, sin ser expandida a otras regiones.

Más adelante, con la llegada del Imperio Greco-Macedonio, dirigido por Alejandro Magno, se cree que el azúcar pudo llegar a Europa (bueno, a Grecia y Macedonia, pero no fue conocida como tal en todo el continente sino hasta que se llevaron a cabo ‘las cruzadas‘, mediante las cuales el azúcar se populariza en los países católicos, dirigidos por el Imperio Romano. Sin embargo, otros dicen que los cultivos de caña de azúcar aparecen en España y Sicilia debido a que los árabes se expandieron por esos territorios y la introdujeron en ellos.

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Para la Edad Media, por fin el azúcar es conocida en España y para el siglo XV, se refinada azúcar en Venecia, el principal centro desde donde se distribuía azúcar a todas partes del continente europeo.

¿Cuándo llega el azúcar a América?

El azúcar es introducida en América debido a las conquistas españolas, para el año 1492; se dice que las primeras plantas de caña de azúcar que llegaron al continente americano fueron llevadas a República Dominicana (Santo Domingo) y de allí se expandió a México y Cuba. En América, esta planta encuentra las condiciones climáticas ideales para su cultivo.

Luego, los portugueses  llevan la caña de azúcar a Brasil, por lo que para el año 1540 ya existían casi 3 mil fábricas de refinación de azúcar en este país. Desde entonces, y debido a muchos acontecimientos históricos, como la llegada de esclavos africanos a Brasil y demás países de América, la refinación de azúcar se consolidó y se convirtió en un negocio tan rentable que Brasil hoy día es el mayor productor de azúcar en el mundo.

Desde épocas de la conquista, tanto nativos como esclavos fueron obligados y enseñados en todo lo referente con  el cultivo de caña de azúcar y, asombrosamente, hoy día no ha cambiado mucho la forma en que ésta se cultiva. ¡Algo para reflexionar! Pues es un trabajo muy duro y que necesita de mucha energía y constancia; a la vez que se sabe que los sueldos que perciben los obreros son muy bajos.

Como en Europa no se encontraba una forma adecuada para cultivar grandes extensiones de tierra con caña de azúcar, en 1880 los europeos empiezan a extraer azúcar de la remolacha. Bueno, esto se inició en Londres, donde más adelante idearían la venta de azúcar en forma de terrones.

Debido a que el conocimiento del azúcar se expandió por el mundo, muchos se dedicaron a perfeccionar la técnica de refinación y en Canadá, por ejemplo, se comienza a usar el azúcar de arce (jarabe de arce) como endulzante.

El jarabe de arce es también popular de Estados Unidos, pues a la gente le gusta derramarlo sobre unas deliciosas y esponjosas crepes o pancakes. Se puede comprar en cualquier súper y los hay en distintos tamaños y marcas.

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Nota final

El azúcar está presente en muchas frutas y verduras, como la manzana, el albaricoque y la zanahoria y es importante para brindarnos la energía necesaria para nuestras actividades diarias. Sin embargo, te recordamos que no puedes consumirla en exceso, porque además de ganar peso, podrías presentar algunos problemas de salud. Aprovecha las bondades de este preciado producto, y disfruta de su dulzura, pero de forma responsable.

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