¿Sabes cuál es la historia del calzado? ¡Aquí te la contamos!

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Los zapatos son unos de los elementos básicos e indispensables a la hora de vestir; estos, no sólo nos ayudan a darle un toque más personal, estilizado, fashion y elegante a cualquier atuendo, sino que sirven para proteger nuestros pies, brindarnos comodidad al caminar y hacernos sentir seguros para afrontar cualquier evento externo, climático o de topografía, que se nos presente.

Los zapatos no siempre han sido como los conocemos; de hecho, tal vez cuando pienses en zapatos los asocies con Nike, Adidas, Clark o grandes marcas como Louis Vuitton, Gucci o Prada, pero te sorprenderás al saber que la historia del calzado es muy antigua y peculiar, al punto en que muchos periodos de la historia, el calzado estuvo limitado a gobernantes, ricos y pudientes.

Todos los demás, andaban descalzos. A continuación, en YumYumPanda te contamos cuál es la historia del calzado y cómo fue su evolución.

Origen e historia del calzado

Al igual que la mayoría de elementos o inventos básicos del ser humano, el origen del calzado está asociado con las grandes civilizaciones antiguas.

Aunque no se sabe con exactitud cuándo se fabricó y utilizó el primer calzado, o quién fue el que tuvo esta maravillosa idea, se cree que su origen está asociado a los egipcios, pues algunas pinturas que datan del 3000 a.C. revelan a un faraón egipcio siendo cargado (tal como se estilaba hacer) por varios sirvientes y uno de ellos llevaba una especie de calzado de su señor.

Esta pintura muestra uno de los protocolos más populares y antiguos de la civilización egipcia. Estas zapatillas o sandalias antiguas, eran fabricadas de hojas de palmera o de una especie de paja que se trenzaba. Claro, en ese entonces era una práctica más ritual y ceremonial, que algo tan básico como lo conocemos hoy día.

Además, el calzado estaba restringido a uso del faraón y de los hombres; tanto mujeres como pobres y esclavos, no podían utilizarlo, sino que andaban siempre descalzos.

Por otro lado, existen pruebas arqueológicas que sugieren que el calzado existía en China desde el año 4000 a.C., y que en ese entonces era fabricado de pieles de animales y servía para proteger los pies de las despiadadas condiciones climáticas. Este primer calzado chino era algo duro de llevar, debido al cuero.

Específicamente, se cree que el calzado chino encontrado estaba fabricado de piel de oveja, y era una especie de botas; más adelante, los chinos trataron de eliminar la dureza del cuero a través de procesos de encurtidos, y de esta forma el calzado empezaría su evolución.

 

También, se dice que en Mesopotamia muy pronto se empezaría a experimenta con el tipo de calzado y con los materiales usados en su fabricación, pues allí surgió diversidad a la hora de calzar. ¿Serían estos los primeros pasos de la moda?

Más adelante debido a los acontecimientos políticos relacionados con conquista de tierras, guerras y aparición de imperios, el calzado se iría modificando con prontitud. Cuando el Imperio Griedo dominaba, estos usaban una especie de calzado llamados altos coturnos, que eran una especie de sandalias, con altura similar a la de unas botas, que se amarraban desde el pie hasta arriba, en la pantorrilla.

Esta moda o costumbre, sería copiada por los romanos, cuando llegó el tiempo del Imperio Romano. Ese tipo de sandalias romanas, como se han denominados, han vuelto a estar de moda en estos días.

Ya para ese periodo histórico, algunos habían adaptado este tipo de sandalia romana para otros fines, como por ejemplo los artísticos, pues se veía que los actores de teatro realizaban sus obras calzando este tipo de sandalia con suelas de corcho, para darle mayor altura.

En Grecia, el calzado era propio de los hombres libres, aunque con el paso del tiempo, se hizo popular entre todos los estratos sociales. En el caso de Roma, se acostumbraba obligar a los criminales a calzar una especie de zapatos muy pesados, fabricados de madera, como señal de oprobio y como castigo por sus crímenes. En el caso de los esclavos romanos, estos andaban descalzos.

Se cree también que ya en China, desde el año 475 a.C., el ejército chino andaba calzado como requisito obligatorio por parte de su gobierno, siendo así uno de los ejércitos más protegidos e innovadores de su época.

Ya en tiempos de la Grecia conquistadora que participaba en batallas, los hombres utilizaban una especie de botas o botines de cuero, mientras que las mujeres utilizaban sandalias con muchos adornos y ornamentos, y se veía en ellas apliques plata, oro o cualquier otro elemento de le brindara brillo, color y estilo al calzado.

El calzado fue poco a poco convirtiéndose en un elemento indispensable en cada cultura, pero esto tardó, sin duda alguna. Los griegos, limitaron su uso (por muchos años) a cuando iban de cacería, a la guerra o para salir de noche.

En cuanto a los persas, estos no se quedaron atrás con el calzado, pues durante el dominio del Imperio Persa, existió un tipo de calzado llamado endromides, el cual era utilizado por ancianos y las mujeres persas. Los zapatos de caza, también eran populares entre los persas.

En la Edad Media, el zapato empezaría a ser muy popular entre todas las clases sociales, y ya pasaría a ser un elemento básico para la protección de los pies, aunque lo estético también ganaría mucha fuerza y se comienzan a diseñar zapatos muy variados en cuanto a forma, color y textura.

El procesamiento del cuero sería clave para la evolución del calzado, y cuando este conocimiento fue esparcido por todas las culturas del mundo, el calzado era únicamente fabricado de todo tipo de piel de animal.

Evolución del calzado

Ahora bien, ya sabemos que el primer calzado egipcio consistía en una especie de sandalia baja, plana y fabricada de materia vegetal; que el calzado chino más antiguo eran unos botines de piel de oveja que servían para proteger el pie y que tanto griegos como romanos tenían un calzado muy parecido, pero que estaba restringido a sólo unos pocos.

¿Entonces, cuándo evolucionó el calzado?

La sandalia de esparto, sería el primer tipo de calzado conocido, y casi al mismo tiempo apareció el zapato de cuero rústico primitivo; luego, las sandalias de paja y las sandalias de papiro, serían el tipo de calzado utilizado, el más popular y el más ostentoso en el Antiguo Egipto.

Las sandalias griegas y romanas, tuvieron su época de gloria, y de ellas se crearían otros tipos similares, como la sandalia del siglo II a. C., una sandalia de cuero que tenía una especie de aro para meter el dedo y no se necesitaba amarrar (parecidas a sandalias actuales).

Los incas, en el siglo XII d. C., también tenían su propio calzado, parecido al descrito anteriormente, pero con dos trenzas que ayudaban a que el pie no se resbalara y sin necesidad de ser amarradas como las típicas sandalias romanas.

En el siglo III, las mujeres romanas ya lucían calzados ostentosos, adornados con toda especie de piedra preciosas o perlas. Y ya para el siglo IV, aparecería el típico zapato cerrado y las chancletas (chinelas), los cuales se fabricaban de cuero y eran de color marrón o negro. En la Edad Media, el calzado cambiaría mucho y se haría más popular que nunca.

Carlos VIII, quien tenía un pie con 6 dedos, lo aprovechó para por fin tapar este defecto que tanto le inquietaba,  y el rey Luis XIV, sería quien empezaría a utilizar zapatos de tacón, pues aunque él no tenía un pie de 6 dedos como su homólogo, era bajo de estatura, y también necesitaba aprovechar el calzado para tapar este defecto.

Por cierto, aquellos zapatos súper cómicos que parecen de payasos debido a su fina y larga punta, surgieron durante la Edad Media también, y fueron producto de la diferencia de clases existente en esa época tan controversial.

Los más pudientes y poderosos, utilizaban zapatos con la punta más larga y fina, mientras que los menos afortunados, limitaban a sus zapatos de punta corta y no muy inclinada. Es decir, mientras más larga y fina fuera la punta del zapato, era porque más dinero tenía la persona. ¡Que tontería! ¿Cómo caminaban con esas puntotas feas y poco útiles? ¡Qué episodio de la historia! La gente como que era tan retorcida, como la punta de sus zapatos.

Existían zapatos cuya punta medía hasta medio metro, lo que supuso un grave problema para caminar, aún entre los caballeros del ejército. De esta forma, no todo quedaría allí, sino que no les bastó con este zapato ridículo que habían creado, sino que decidieron diseñar un zapato puntiagudo, pero más alargado, un zapato ancho y corto y hasta zapatos fabricados con pata de oso. ¡Que locura!

En Italia, a finales de la Edad Media, los zapatos de plataforma ganaron fama, aunque aún era difícil de caminar con ellos.

Entonce, se daría paso a los zapatos hecho a medida. Ya, una vez que ha pasado la Edad Media, los zapatos de tacón marcarían la moda de entonces, y fueron los hombres quienes los utilizaron primero. Existían zapatos con suela de corcho de hasta 17 cm de altura.

Luego, los hititas tuvieron la magnífica idea de incluir las tachuelas en la fabricación del calzado, las cuales las usaron para hacer los tacones; las botas fueron el primer tipo de calzado en usar este innovador tacón, y como no se quedarían sólo en eso, se les ocurrió crear el zueco, el cual era muy útil para evitar las lluvias al caminar y así evitar que el pie se mojara.

Ahora, vendría la evolución del tacón, pues se empezó a fabricar de madera, cuero o corcho, y de distintas formas, alturas y tamaños. Ya en el Renacimiento, el tacón había cambiado la forma de calzar, y era notorio que estilizaba más la figura, ayudaba a lucir más alto y brindaba porte.

Durante el siglo XVII, los franceses parecían estar fascinados con el tacón, así que la moda pronto invadiría el calzado europeo y se expandiría por todo el mundo.

En el periodo Barroco, cuando era común que las mujeres utilizaran grandes vestimentas con pronunciados escotes en su busto, y donde había necesidad de estilizar la silueta, el zapato de tacón ayudó a resolver estas vicisitudes.

Durante la Revolución Francesa, se prohibiría el zapato de tacón y se decide que el zapato plano sería el calzado para todos.

En el siglo XIX, la industrialización sería fundamental para la evolución del calzado, y aparecerían los famosos y bien recibidos zapatos Oxford, zapato que cambiaría la forma de calzar para siempre.

A finales del siglo XIX, el calzado era accesible para todas las clases sociales, pero no cabe duda que era un gran privilegio y símbolo de clase y distinción el poder mandar a hacer unos zapatos a medida.

Ya en el siglo XX, la producción en masa del calzado sería el común denominador en los países industrializados.  A partir de entonces, aparecerían zapatos de todo tipo y especiales para casi cualquier labor diaria. A finales del siglo XIX, los deportes ya eran muy populares y pronto se crearía un zapato deportivo que consistía en una zapatilla de tela en color blanco y con suela de goma.

Desde 1925, los zapatos cambiarían la forma de vestir, pues se fabrican en muchísimos colores y texturas, y para ello se usó charol, piel de cocodrilo y muchos otros materiales. El tacón de aguja empieza a ser una realidad.

Por allá en 1940, llegarían las cómodas y delicadas zapatillas planas o ballerinas, debido al auge del teatro, el espectáculo y el mundo del entretenimiento.

Llegada la segunda mitad del siglo XX,  los zapatos serían más económicos, pues la producción había aumentado y se producían de manera masiva; además, no estaban limitados sólo al cuero como material principal, sino que otras materias primas más accesibles y económicas eran utilizadas.

Durante este periodo, los tacones ya eran muy variados; podías escoger entre tacones planos, tacones altos o tacones medios, así como tacones cuadrados, finos, lisos, rugosos, etc. El tipo de zapato era diverso y las texturas, colores y estampados era tan grande, que el calzado era un icono de estilo y moda que llegaría para cambiar la forma de vestir para siempre.

Durante esta época, se puede decir que el calzado entraría a una época dorada, pues grandes diseñadores, artesanos y marcas saldrían a la palestra pública y la influencia italiana estaría presente en los zapatos a nivel mundial.

Algunos personajes famosos de origen inglés, italiano y francés marcarían un antes y un después en la forma de fabricar zapatos de alta calidad en Estados Unidos, y hoy día seguimos influenciados por ellos.

Por ejemplo, hay que citar al famoso zapatero italiano André Perugia, un hombre que amaba fabricar calzado y que en los años 30 se dedicó a innovar en sus creaciones. Algunos zapatos populares y que despertaban la ambición de las mujeres de la más alta sociedad mundial fueron sus sandalias de tacón muy alto, con diamantes o fabricadas con piel de cocodrilo.

También, hay que destacar al gran diseñador de zapatos Salvatore Ferragamo, quien pudo calzar a las mujeres más famosas de su época, como Marilyn Monroe o Audrey Hepburn, por ejemplo. Ferragamo fue quien inventó el taco de corcho, el cual estaría presente en sus creaciones más aplaudidas durante toda su vida. Hoy en día, hay un museo en su honor, que lleva su nombre, donde se guarda una colección de 50 mil zapatos exclusivos de Ferragamo.

Serían muchas las historias que tendríamos que contar para honrar a grandes personajes que se decidieron a marcar tendencia en el mundo del calzado, como por ejemplo la famosa suela de color rojo de Louboutin, las alpargatas de castañer o las famosas plataformas de Vivienne Westwood, las cuales se popularizaron en la pasarela gracias a la caída que tuvo con ellas la supermodelo Nahomi Campbell.

Curiosidades acerca de la historia del calzado

Al inicio de la aparición del calzado, este solía ser de color negro o marrón, y ya cuando su fabricación se diversificó, el color del calzado decía mucho acerca de quién lo calzaba. Por ejemplo, se sabía que aquellos hombres que usaban zapatos o botines de color amarillo, era de mala reputación, rufianes y delincuentes.

Si somos detallistas en cuanto a la historia del calzado, nos daremos cuenta que cada época histórica del mundo determinó el tipo de zapato que se utilizaba, y que existía una profunda diferencia entre clases sociales, las cuales era más que evidente en el tipo de calzado que alguien llevaba.

Sin embargo, todas esas rarezas ostentosas y cargadas de vanidad han llevado a que el calzado sea un elemento más útil y básico y que nadie esté excluido de él; bueno, no en todos los casos, pues el calzado moderno tampoco dista mucho de ciertos gustos caros y estrambóticos, como por ejemplo aquellas famosas zapatillas de color rojo que fabricó Ronald Winston en 1989 para la El Mago de Oz, las cuales (una réplica de ellas) se subastarían luego en 3 millones de dólares.

Otro dato que pocos saben, es que fue apenas a partir de 1324 cuando el calzado se empezó a dividir en tallas. Por cierto, muchos se confunden al comprar zapatos con talla europea de talla americana, pues hay una diferencia en su numeración. Algo que muchos hacemos, es comprar considerando la talla en centímetros, pues así es más seguro.

¿Sabías qué apenas en el siglo XVIII el calzado masculino se diferenció del femenino? ¡Sí, hasta entonces, los zapatos de hombres y mujeres eran similares! O por lo menos no se hacía mucha distinción entre unos y otros y, recuerda, eran los hombres quienes utilizaban tacones.

¿Sabes cuál fue el primer par de botas de mujer que se creó? Al parecer fue un par para la reina Victoria, por allá en 1840.

No fue sino hasta que llegó el siglo XIX cuando se empezó a fabricar un zapato derecho y otro izquierdo, ¿te imaginas? Ambos zapatos eran iguales. De hecho, si analizamos muchos modelos oxford, sneakers o zapatos deportivos, nos daremos cuenta que aún estos modelos tienen ciertos rasgos que no son claros para distinguir si son de hombre o mujer, y por eso les llamamos unisex. ¡La moda unisex ha vuelto!

El color rojo es muy común en los zapatos; por alguna razón que aún no es muy clara, desde el siglo XVI, ya el rojo lideraba entre las preferencias de color de las damas más influyentes de las sociedades china y europea. Este color, también fue el que escogió el famoso diseñador de zapatos Christian Louboutin para su famoso suela, la cual es un icono en el mundo de la moda.

La famosa historia de La Cenicienta, parece que fue inspirada por una costumbre un tanto machista que se practicaba en Europa, la cual consistía en que al terminar una fiesta un hombre le ponía un zapato en el pie a la dama, en señal que desde entonces ella le pertenecía.

Los peligrosos suecos de Alexander McQueen pudieron estar inspirados en una especie de zapatos o suecos antiguos que las mujeres utilizaban (y los hombres también) para caminar en los días de lluvia sin que el agua las empapara. Por su altura, eran perfectos para los días lluviosos.

La zapatilla de ballet ha servido de inspiración para otros calzados, más elegantes, refinados y cómodos, y claramente tiene cierta connotación de sensualidad. Este tipo de calzado apareció en el siglo XVIII, mucho tiempo después que ya existían las academias de danza, pero hasta entonces se utilizaba un zapato con tacón para el baile.

Una vez que la zapatilla de ballet se popularizó, los zapatos planos ganaron fama y las zapatillas de mujer planas se convirtieron en una moda que nunca pasa de moda.

¿Cuál es tu tipo de zapato favorito? Muchos gastan miles de dólares en un par de zapatos de diseñadores famosos, como Dolce & Gabanna, por ejemplo, mientras que otros más clásicos optan por par de oxford de gama media o unos fabulosos sneakers de Converse para el uso diario.. no se trata sólo de dinero o de calidad en cuanto a zapatos, sino también de personalidad y estilo.

El zapato es capaz de definir nuestro estilo y es por eso que cada vez más gana importancia a nivel de moda y tendencia. Tal vez, en las próximas décadas veamos una evolución en el calzado que apunte más hacia lo futurista y extrovertido, hacia un mundo más frívolo y materialista, o quizás nos sorprendamos con que el ser humano no es tan vano como creemos. ¿Qué crees tú?

Nota final

Como puede ver, el calzado tiene una historia muy larga y que contagió a todas las principales civilizaciones mundiales; este elemento imprescindible en nuestras vidas es un básico del día a día que nos ayuda a estar protegidos, caminar por lugares difíciles y lucir únicos. ¿Crees que el tipo de calzado define tu personalidad? Déjanos tus comentarios para conocer tu opinión al respecto.

 

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